Discusiones repetitivas que generan distancia entre vosotros.
Sentimientos de incomprensión.
Dificultad en la comunicación.
Desgaste del vínculo tras rutina, convivencia o etapas vitales
Desigualdad en el deseo ( uno/a quiere más frecuencia y el otro/a no)
Pérdida de la complicidad erótica.
Curiosidad por cambios en el estilo relacional y sexual.
Infidelidad.
Evitación del sexo por dinámicas de presión o enfado.
Reecontrar la intimidad con la llegada de un hijo.
Cambios físicos, hormonales o emocionales que afectan a la relación.
Acompañamiento durante la menopausia.